domingo, 10 de junio de 2012

Clases

Conforme avanzaban los días todo iba cambiando.
Me vi forzada a darme cuenta que no podía desesperarme por trabajos, debía cumplirlos si pero eso era todo. No debía llegar al borde del estrés, mamá me lo había advertido. o dejaría la universidad y yo sabía que estaba lejos de ello pero no podía evitar ver la montaña  de labores académicas que tenía que cumplir.
Los profesores... eran tema aparte.
Unos eran carismáticos como llevaderos, otros verdaderamente teóricos y aburridos, otros estaban a la mitad y otros no daba ganas de estar en su clase pero en fin.